Un poquito más
Después de un salto en el aire has aterrizado aquí. De casualidad o con curiosidad, porque quieres leer un poco más de mi prosa poética. O quizás es el Universo, ¡quién sabe!
Continúa…

MENTIRÉ
Hace tiempo, el tiempo dejó de estar mientras me esperaba a la salida de la habitación.
La melodía del exterior se quedó muda, porque ya no tenía nada que decir.
Las sabanas jugaron a jugar mejor que nadie, entre tu cuerpo y el mío.
La escasa luz existente dibujó tu sexo y tus curvas, dejando lo demás al tacto.
Mentiré en esta cama, diciendo que no me quedaría aquí danzando.
Mentiré en esta cama, susurrándote al oído que lo bonito quedó al sol.
Mentiré en esta cama, añorando las fresas en tus labios. Mentirosas.
Mentiré en esta cama, pensativo, mientras salgo a la calle a buscar [...]
Hasta aquí mi reinicio
Quiero estos escalofríos que surgieron del frío y me dieron calor.
Silencio. Shhhh. Se rueda. En otra historia, con otras escenas.
El backstage ruge en mi interior, reza para que nada cambie.
Cambia, no hay amor que sobreviva al sobrevivir.
Destilan mis poros un aire de multitud en mi energía.
Ahora está aquí y no va a disiparse rápidamente. Siguiente “take”
No hay guión que no pueda reescribirse con la furia de un tren embalado.
Dejé de mirar las vías de ese tren para continuar en este teatro no teatro.
No me dejes, cambio al que quise cambiar y no puede desear. [...]


CambioibmaC
Si el tiempo se revuelve entre mis dedos,
es que he perdido el tacto del presente.
Para cuando mi boca no saboree el viento,
se habrá marchitado el jardín de mi existencia.
En el momento que no respire tu aliento,
el barco de nuestra unidad habrá zozobrado.
Mañana, cuando nunca llegue, sollozar,
porque recordaría lo que me falta por aprender.
Mis manos socorren a mis acciones cuando me pierdo en desatinos,
en frases largas e inconexas con una duda imperturbable. [...]
Ayer me reconcilié contigo
Sonreí mientras estabas ahí,
detrás de mi propio espejo.
Por fin, los puñales se extrajeron.
Por fin, espero todo para ti.
Todo cambia y solo cambia lo que tiene que cambiar para que este momento, sin silencio ni movimiento, sea el perfecto, adecuado y sincero para que aparezca de nuevo aquí.
Corazón soleado por tu atardecer sin temer al caos del huracán. Lo viví desde el centro del tornado, mientras perturbaba el centro de Mia dentro.
Pasado de tinieblas que deja lugar a la vista del hermoso valle que recorrimos. Están los pasos, los pastos y los gatos que nos saludaron. [...]


La semana de la vida
[...] Viernes, ¡llegas a paso marcado!
Me haces vibrar hacia el fin de semana.
Prometes esconder lo pasado.
Me ayudas a decir: ¡hago lo que me da la gana!
Pero entre sábado y domingo suenan las campanas,
se esconden los santos, salen las brujas,
rompen algunos corazones, lloran las ausentes,
la rutina aparece de repente, la misa, la fiesta,
el congelado, el fruto prohibido, el viaje a la luna en un vaso,
el apretón y la risa sin control con oposición de tu seriedad,
el vino, la mesa, el juego,
el yoga que te hace falta, el salto que da la vida,
un buda, un circo con pelotas,[...]
Mi eje de rotación
[...] Hasta que un instante después, tu sonrisa se sitúa delante de mí.
Otro momento para saltar el abismo,
con mi paracaídas y tu viento.
Otro lugar para recorrer su pelo,
aunque mis labios te besen en el aire.
Otra mirada para desearla a ella,
mas acabo viajando a tu sofá verde. [...]


